« February 2012 « Visión Hispana
Revive Para su Obra; Refórmate Para su Venida
Alabamos a Dios por la obra hispana que se está realizando en la Asociación de la Región del Suroeste. Damos honra y gloria a nuestro Creador por ser nuestro director y permitir un gran reavivamiento. Creemos que sólo bajo la dirección del Espíritu Santo, nuestro cuerpo ministerial junto a sus líderes, será reavivado y reformado para la segunda venida.
La estrategia que hemos desarrollado es formar pequeños grupos aplicando el consejo de la Palabra de Dios: “…¡Reprodúzcanse, multiplíquense, y llenen la tierra!…” (Génesis 1:28), y “Fue así como los que recibieron su palabra fueron bautizados, y ese día se añadieron como tres mil personas, las cuales se mantenían fieles a las enseñanzas de los apóstoles y en el mutuo compañerismo, en el partimiento del pan y en las oraciones. Al ver las muchas maravillas y señales que los apóstoles hacían, todos se llenaban de temor, y todos los que habían creído se mantenían unidos y lo compartían todo; vendían sus propiedades y posesiones, y todo lo compartían entre todos, según las necesidades de cada uno. Todos los días se reunían en el templo, y partían el pan en las casas, y comían juntos con alegría y sencillez de corazón, mientras alababan a Dios y brindaban ayuda a todo el pueblo. Y cada día el Señor añadía a la iglesia a los que habían de ser salvos” (Hechos 2:41-47).
Creemos que la Deidad es el primer grupo pequeño, y Adán y Eva el segundo. Nuestros grupos pequeños trabajan como unidades de acción. Una unidad de acción está formada de: un líder (encargado de la unidad), un sublíder (asistente del líder), un secretario (mantiene los registros de las actividades y las direcciones de los miembros y amigos), un director de hospitalidad (extiende la bienvenida a los amigos y miembros de la unidad que asisten a la iglesia, y les ayuda con sus necesidades), y un evangelista (comparte las lecciones bíblicas). Después de formarse varias unidades de acción, se nombra a un coordinador de las unidades de acción.
Creemos que el modelo de los grupos pequeños es la base para el desarrollo de la misión y la culminación de la obra: “…selecciona de entre todo el pueblo a hombres capaces, temerosos de Dios, hombres íntegros que aborrezcan las ganancias deshonestas, y ponlos al frente de ellos como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez…si haces esto, y Dios así te lo manda, tu podrás resistir; y también todo este pueblo irá en paz a su lugar” (Éxodo 18:21-23). El consejo para este líder sigue siendo el consejo para hoy. Elena G. de White agrega: “La formación de pequeñas compañías como base del esfuerzo cristiano me ha sido presentada por Uno que no puede errar" (Testimonios, tomo 7, págs. 21, 22). Si alguna vez nos hemos de acercar a este ideal, tendremos que hacerlo por medio de las unidades de acción, bien organizadas para la ganancia de los perdidos.
Creemos que la iglesia, organizadas en unidades, bien preparadas para la lucha y deseosas de conquistar Arkansas, Luisiana, Nuevo México, Oklahoma y Texas, para nuestro Comandante celestial, es una tarea que demanda arduo trabajo y mucha disciplina. Hemos preparado varios seminarios sobre grupos pequeños y los hemos compartidos con nuestros ministros para que ellos los compartan con sus líderes locales, y así preparar a todos nuestros dirigentes para cumplir el mandato divino.
Nuestra visión es formar doscientas unidades de acción en el 2012. Hasta ahora hemos formado ochenta y seis. Entendemos que esta es la obra de Dios y debemos seguir sus métodos. Jesús es el mejor ejemplo a imitar si hemos de obtener éxito en alcanzar a los perdidos. Elena G. de White expone: “Sólo el método de Cristo dará resultados”. Es innecesario inventar planes que no dan resultados. El plan de trabajo de Jesús era sencillo y realizable. Puso su misión en las manos de un pequeño grupo de doce hombres. Vino al mundo para salvar “a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:21), mas eligió a doce discípulos.
Este plan era tan importante para Jesús, que pasó una noche entera en oración antes de formar ese grupo fundamental (Lucas 6:12-16). Recomendamos que los líderes dediquen un mes en oración antes de presentar el plan a la iglesia.
Al seguir el método de Cristo, desarrollaremos nuestra visión de nuevos líderes, grupos, y plantaciones de nuevas congregaciones. “Revive para su obra; Refórmate para su venida”.
